!Ya estamos en marcha!

Hemos abierto la consulta específica en proctología! Y todos nuestros allegados, ajenos a la medicina responden: “¿procto qué? Pero tú no eras cirujana??”

Esta es una actividad que se conoce desde la antigüedad. La humanidad ha sufrido patología anal desde siempre. Las primeras referencias datan del 2200 a.c., en el código de Hammurabi. Posteriormente existen referencias en el Papiro de Tebas hacia el 1500 a.c. En el antiguo Egipto también existían proctólogos para el faraón, llamados guardianes del ano. En occidente, en el período greco-romano encontramos tratados sobre patologías ano-rectales, especificas sobre fístula anal

En la edad media, la cirugía estaba en manos de los cirujanos barberos.

Pues sí. Somos cirujanos, cirujanos digestivos, especializados en cirugía del colon y recto y con especial interés en el ano, del griego ‘proktos’.

En el Renacimiento surge la figura de Jerome Fabrice D´Acquapendente (1537- 1619) que escribió “Opera Chirurgica “ donde comenta el tratamiento de las fístulas del ano.

En el siglo XVIII no hay grandes avances en el campo de la protología. 

Famosa fue la intervención quirúrgica realizada el 18 de noviembre de 1686 en el Palacio de Versalles al rey de Francia Luis XIV. El  Rey Sol padecía una fístula anal que fue intervenida por los cirujanos Félix de Tussy y Bessières. Después de varias intervenciones, el 15 de enero de 1687 el Rey pudo considerarse curado. 

En el siglo XIX se funda el hospital St. Mark´s en Londres que se convierte en la “meca” de las enfermedades ano-rectales.  Su director Frederick Salmons populariza  su operación para  hemorroides internas con ligadura e incisión. Como dato curioso, Napoleónpierde en 1815 la Batalla de Waterloo por una trombosis hemorroidal, “atontado por la falta de sueño y el opio administrado, no pudo montar a caballo hasta las 10, y ya no pudo enderezar el curso de la batalla“.

A principios del siglo XX, Raoul Bensaude, padre de la proctología francesa, describe sus investigaciones en un Tratado de Rectoscopia. Y así llegamos hasta nuestros días en donde la PROCTOLÓGIA es una especialidad reconocida en todo el mundo.

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